La regla que todos conocen y nadie ha probado
«Solo despachamos cuando está firmada el acta de entrega». «Los descuentos de más del 15 % requieren la aprobación del director financiero». «Un departamento no puede depender de su propio subequipo». Toda empresa funciona con reglas así. Viven en un documento de políticas, en la cabeza del controller y en un montón de excepciones que solo una persona recuerda.
Los problemas aparecen en los bordes. ¿El 15 % cuenta como «más del 15 %»? ¿Y si el acta está firmada, el pago no se ha acreditado y el cliente es habitual? Con diez reglas en juego, nadie ve las contradicciones hasta que sale un envío en disputa. Y cuando esas decisiones las toma un asistente de IA, puede equivocarse con total seguridad.
LOGUS trabaja con un principio: la lógica no se adivina, se calcula. Una regla se convierte en un proceso que se puede ejecutar, probar con cada entrada y explicar línea por línea.
Cómo se conecta LOGUS con el resto de PRANUS
LOGUS es el motor de lógica común de toda la plataforma, así que sus reglas se aplican donde de verdad ocurre el trabajo.
- Estructura organizativa. TEAMUS revisa el organigrama con LOGUS en busca de dependencias circulares, en las que un departamento termina dependiendo de sí mismo.
- Tareas. En TASKUS, la lógica se ejecuta directamente sobre el lienzo de tareas: un flujo de aprobación queda junto a las tareas que gobierna y funciona con datos reales.
- Empleados de IA. Los agentes de AGENTUS envían a LOGUS preguntas como «¿está permitido?», «¿cuánto?» o «¿qué estado sigue?» y reciben una respuesta con su nivel de certeza.
- Producción. El configurador de productos de OPTIMUS usa LOGUS para decidir qué combinaciones de opciones son válidas.
- Asistente personal. Assistentus incluye un ayudante de LOGUS: puede describir una regla por voz o por texto y guardar el esquema como nota.
Qué hace la IA y qué demuestra el motor
La división importa. La IA le ayuda a expresar la regla: convierte su descripción en un esquema, redacta escenarios de prueba a partir de sus palabras y propone ediciones precisas. La verificación la hacen un solucionador y una enumeración exhaustiva, no un modelo de lenguaje.
Por eso cada respuesta de LOGUS lleva una etiqueta:
- Demostrado: verificado por un solucionador o comprobando todas las entradas posibles;
- Calculado dos veces: calculado en dos pasadas sobre el mismo evaluador;
- Calculado: calculado una vez;
- Estimado: no fue posible una verificación completa, y LOGUS lo dice;
- Discrepancia: los resultados no coinciden y debe revisarlo una persona.
Cuando una regla está mal, no recibe un error genérico. Recibe un contraejemplo: «con un pedido de 15 000 dólares y un cliente con estado habitual, se permite despachar sin acta firmada, y no debería». Cuando las reglas chocan, LOGUS muestra el conjunto mínimo de reglas responsables, de modo que la corrección resulta evidente.
Ejemplo: una política de descuentos en cinco minutos
Supongamos que su jefe de ventas escribe: «Los vendedores pueden aprobar descuentos de hasta el 10 %. Entre el 10 % y el 20 % aprueba el jefe de ventas. Por encima del 20 %, el director financiero. Los clientes recurrentes reciben un 5 % adicional sin aprobación».
LOGUS lo convierte en un proceso con un formulario de entrada: tamaño del descuento, estado del cliente, aprobador. Redacta escenarios de prueba a partir de sus palabras y prueba los límites: 10 %, 10,01 %, 20 % y 25 % para un cliente recurrente. Uno de ellos revela que la cláusula del «5 % adicional» permite a un vendedor dar a un cliente recurrente un 14,9 % sin el jefe de ventas, algo que nadie pretendía. Lo descubre antes de perder el margen, no en la revisión trimestral.
Una vez corregida, la regla queda marcada como Demostrado, y las personas y los agentes de IA la aplican igual. Las versiones anteriores quedan en el registro, así que siempre puede ver qué cambió y cuándo.
Cómo empezar
La mayoría de los equipos obtiene sus primeras reglas durante la implementación de PRANUS: la estructura organizativa que arma el agente de implementación pasa por LOGUS de inmediato. A partir de ahí añade reglas a medida que las necesita, las prueba en los límites y las conecta con tareas o agentes de IA. Sin un proyecto aparte de modelado de procesos.
Para quién es
- Dueños de negocio y directivos que quieren que las reglas de la empresa se apliquen siempre igual, no de memoria.
- Equipos de finanzas y legales que gestionan límites, aprobaciones, condiciones de despacho y políticas de descuento que no pueden romperse.
- Analistas de negocio y responsables de operaciones que modelan procesos y quieren detectar callejones sin salida antes del lanzamiento.
- Equipos que delegan decisiones en agentes de IA y quieren que esos agentes calculen las respuestas en lugar de inventarlas.
¿Quiere ver una de sus propias reglas convertida en un proceso verificable? Solicite una demo de PRANUS.